
Se llama graffiti o graff a varias formas de inscripción o pintura, generalmente sobre propiedades públicas o privadas ajenas (como paredes, vehículos, puertas y mobiliario urbano, especialmente pistas de skate).
Cada Graffiti tiene un objetivo, cada uno tiene un fin específico y es hecho por varias razones. Unos simplemente quieren expresar su nombre o la banda de música que les gusta. Otros tienen contenido político, económico y social, quieren que los ciudadanos den cuenta de sus pensamientos y desconformidades.
De esta forma el graffiti se convierte en una galería de arte para toda persona que se detenga a observar. De esta forma paredes de la cuidad hablan y manifiestan las distintas voces urbanas.
Seguramente alguna vez, sentiste la necesidad, o te tentaste de plasmar por lo menos alguna letra o figura en una de las tantas paredes que tiene esta enorme ciudad, por eso, cuéntanos tu experiencia ya que de todos modos la calle es de todos, ¿qué significa un graffiti para vos? ¿Cuál fue tu necesidad y qué sentiste al ser “escuchado”? Este blog también es una forma de expresión en la que podes manifestarte dejándonos tu opinión…

¿Que es un Graffiti?
Se sabe que los antiguos romanos realizaban abundantes graphiti, puesto que se han encontrado inscripciones en latín vulgar con consignas políticas, insultos, declaraciones de amor, etcétera y en los lugares menos afectados por la erosión (como las catacumbas o las ruinas de Pompeya cubiertas por la ceniza volcánica). También se conocen hechos de marineros y piratas que en sus viajes al pisar tierra dejaban sus seudónimos o iniciales, marcadas sobre las piedras o grutas quemando un trozo de corcho.
Tanto como para el semiólogo, el sociólogo, el antropólogo urbano, etc. el graffiti es una modalidad de expresión de una incalculable riqueza y a su vez una herramienta fundamental para reflexionar sobre la sociedad y el mundo en que vivimos.
Posteriormente analiza los géneros discursivos tomando tres aspectos que se encuentran relacionados con la especificidad de una esfera de comunicación, estos tres aspectos son los siguientes: el contenido temático, el estilo verbal y la composición o estructura.
El estilo verbal del graffiti
El estilo verbal del graffiti es muy particular, recordemos que el graffiti esta condenado a la concisión, no solamente por el carácter clandestino sino también por el limite de espacio. Es de gran importancia que el graffiti sea corto y rico en contenido, porque el lector pasa de manera inadvertida y para lograr captar la atención del público e intentar expresar un mensaje, debe ser conciso y preciso.
¿Cómo se estructura el graffiti?
El graffiti tiene un encabezamiento, un cuerpo de mensaje y una firma; aunque no siempre se respeta la estructura. Algunas combinaciones son mas frecuentas que otras: encabezamiento y cuerpo del mensaje sin firma, cuerpo del mensaje y firma sin encabezamiento o como última variante se puede observar solo cuerpo del mensaje sin encabezado ni firma.

La característica más relevante de el graffiti como medio de escritura es la superficie, que precisamente no esta destinada a ser un soporte de escritura, esta es la diferencia mas importante entre el graffiti y los distintos medios de escritura.
En graffiti en si tiene carácter trasgresor, porque el espacio que habitualmente se le destina, es un lugar no legitimado para el uso del mismo. Es una actividad clandestina, pero a su vez varia según una serie de condiciones. En primer lugar podemos decir, que los momentos históricos tienen una gran importancia en la historia del graffiti. En segundo lugar, es muy importante la relación con el poder, ya que una pintada oficialista es mucho más tolerada que una pintada revolucionaria. Otro aspecto fundamental es el lugar de la pintada no es lo mismo un galpón abandonado que un edificio público o militar. Finalmente como ultimo punto podemos decir que la percepción dominante de la sociedad, tiene gran relevancia en función de lo que diga el graffiti, que puede producir simpatía hasta grandes reacciones violentas.
El graffiti como género discursivo
El graffiti es un género discursivo, y par entenderlo como tal es necesario saber que es un género discursivo. Vamos a tomar como definición de género discursivo según Mijail Bajtín.
Para Bajtín los géneros discursivos son dispositivos de comunicación sociohistóricamente construidos, destinados a actividades más o menos ritualizadas. Ejemplos de géneros discursivos: Una carta, una receta de cocina, una poesía, una novela etc. Forman parte de los distintos géneros discursivos. Para explicar esta diversificación de géneros Bajtín dice lo siguiente: “Cada enunciado es, por supuesto, individual, pero cada esfera del uso de la lengua elabora sus tipos relativamente estable de enunciados, a los que denominamos géneros discursivos.
La riqueza y diversidad de los géneros discursivos es inmensa porque las posibilidades de la actividad humana son inagotables y porque en cada esfera de la praxis existe todo un repertorio de géneros discursivos que se diferencia y crece a medida que se desarrolla y se complica la esfera misma”.

Stencil: la explosión como reacción
Su origen como arte técnica de impresión se remonta a fechas prehistóricas, aproximadamente entre 10.000 y 25.000 años atrás. Las pinturas rupestres de La cueva de las manos en la Patagonia argentina se encuentran entre los registros más significativos. Las antiguas civilizaciones de Egipto, Grecia y China también utilizaron este tipo de sistema de impresión, principalmente aplicado a construcciones.
Los inicios de su aplicación como graffiti son inciertos. Algunos sostienen que comenzó a utilizarse en Latinoamérica con fines políticos propagandísticos a mediados del siglo XX. Le movimiento fascista italiano también lo utilizó como medio propagandístico.
En Francia, y con la herencia del Mayo de ’68, el stencil reúne en un mismo medio una expresión artística- estética y política- ideológica al mismo tiempo.
Esta nueva forma de transgresión reacciona al sistema y cambia radicalmente la forma de hacer arte. El mensaje es dominado por los juegos de palabras y doble sentido, abriendo un diálogo con el paseante.
En la Argentina el stencil alcanza una identidad propia después de la crisis del 2001. Esta explosión surge como reacción a la situación política y social del país. La protesta social fue masiva, contundente. El arte también salió a denunciar, sugerir y socorrer el momento de crisis y descreimiento del sistema. Las manifestaciones artísticas se hicieron más públicas. La convocatoria llamaba a participar, a estar en las calles activamente, a moverse, a irse o a que se vayan. Los stencils contribuyeron a la sensación de colectividad con convocatorias a asambleas barriales y movilizaciones, y mensajes sarcásticos sobre la política del momento.
El stencil graffiti es una de las formas de intervención urbana más interesante, popular y creativa. Cooptado por la política partidaria, la universidad, la publicidad y el diseño gráfico corporativo. Utilizado como expresión de las clases que se manifiestan en su propio espacio: la calle.